HEDOMINIO
Si te gusta es bueno
Epicureísmo
El epicureísmo es la doctrina filosófica impulsada por Epicuro de Atenas que considera al placer como bien supremo. Dicho placer no es el que surge del movimiento de satisfacción de las necesidades sino del reposo que se alcanza recogiéndose en la propia interioridad. No negó la existencia misma de los dioses, pero aseguró que carecen de influencia sobre la vida del hombre. Su cosmovisión, inspirada en el atomatismo de Demócrito, trató de explicar la formación de los cuerpos por el encuentro de los átomos que experimentan ligeras inclinaciones en su caída. Aparte de su fundador, no tuvo entre sus defensores, otros filósofos de peso, aunque en la literatura se destacó Lucresio. Más tarde, ya en los siglos XVII y XVIII, el epicureísmo resurgió, especialmente por obra de Gassendi y también a través de las éticas empiristas.
Hedonismo
Nombre con que se conoce a una determinada corriente de pensamiento que identificaba el bien con el placer, con un estado de suprema felicidad ("hedoné", del griego placer). El hedonismo, con el correr del tiempo, ha engendrado opositores y defensores; y no se hicieron ausentes las discusiones acerca de cual era su verdadera esencia, como así también sobre sus formas, supuestos y razones. Las primeras formas de hedonismo sostenían que el bien era el placer y que el dolor era el mal. Dentro del primero, se encontraba "el placer material" (el placer de los sentidos) que se creía indispensable para alcanzar "el placer espiritual". El hombre, en su realidad cotidiana, debía pugnar para acercarse al placer y, al mismo tiempo, alejarse del dolor. Esta doctrina recibió una fuerte crítica, calificándola de egoísta e incoherente. Egoísta porque, en reiteradas oportunidades, para encontrar el placer individual era indispensable el provocar en el otro cierto dolor; incoherente, porque en muchas ocasiones el placer puede producir dolores subsiguientes. Como respuesta a estos argumentos en contra, los hedonistas levantaron los estandartes de la teoría de los "placeres moderados", únicas herramientas que posibilitan el alejamiento a los dolores; y el de "la participación de los placeres", que alentaba los placeres de la comunidad. Ulteriores acusaciones surgen, por ejemplo, con las apreciaciones de Kant, al catalogarlo como una "moral material" y no como una "formal". La diferencia sustancial entre ambas consiste en que la primera no otorga al individuo una plena seguridad sobre los conceptos fundamentales de lo que se puede llamar moral. Más tarde, se hicieron presentes los argumentos de los hedonistas de tendencia utilitarista en contraposición a las primeras críticas expuestas. Así Bentham realiza una clasificación de las distintas categorías de placeres, sobre la base de que ellos se distinguen según la causa que los produce y la repercusión que tienen ya sea a nivel particular, ya sea a nivel general. Desde su perspectiva, John S. Mill realiza cierta apología del altruísmo hedonista al creer que amar al prójimo como a uno mismo, es producto de una moral hedonista abierta. Finalmente, Spencer asocia la idea de que la base científica del hedonismo es la teoría evolucionista.
(hedoné, placer)
El nombre dado al grupo de sistemas éticos que sostienen, con diferentes modificaciones, que los sentimientos de placer o alegría son los fines últimos y más elevados de la conducta; que, consecuentemente, aquellas acciones que incrementan la cantidad de placer son por lo tanto correctas, e inversamente, las que incrementan el dolor son incorrectas.
-HISTORIA
El padre del Hedonismo fue Aristipo de Cirene. El enseñaba
que el placer es el objetivo universal y fundamental del esfuerzo. Por placer
no solo quería decir el placer sensual sino también las formas
más elevadas de gozo, placeres mentales, amor doméstico, amistad,
y satisfacción moral. Sus seguidores, sin embargo, redujeron el sistema
a una defensa de la auto-complacencia (ver ESCUELA CIRENAICA DE FILOSOFIA).
A la Cirenaica sucedió la Escuela de Epicuro, quien enfatizó la superioridad de los placeres sociales e intelectuales sobre los de los sentidos. También confirió mayor dignidad a la doctrina hedonística combinándola con la teoría atómica de la materia; y esta síntesis encuentra su expresión refinada en el determinismo materialista del poeta Romano Lucrecio. Epicuro enseñaba que el dolor y el autocontrol tienen un valor hedonístico; porque el dolor es a veces un medio necesario para la salud y el placer; mientras el autocontrol y el ascetismo prudente son indispensables si quisiéramos asegurarnos el máximo de placer (ver EPICUREANISMO). Con el decaimiento de los viejos ideales Romanos y el ascenso del imperialismo la filosofía Epicúrea floreció en Roma. Ella aceleró la destrucción de las creencias religiosas paganas, y, al mismo tiempo, estuvo entre las fuerzas que resistieron al Cristianismo.
El resurgimiento de los principios hedonísticos en nuestros propios tiempos puede tener su origen en una línea de filósofos Ingleses, Hobbes, Hartley, Bentham, James Mill, John Stuart Mill, los dos Austin, y más recientemente, Alexander Bain, que popularmente son conocidos como Utilitaristas. Herbert Spencer adoptó en su teoría de ética evolutiva, el principio de que la norma discriminante entre el bien y el mal es placer y dolor, si bien él sustituyó el final hedonista por el progreso de la vida.
-EXPOSICION
Hedonistas contemporáneos son a veces clasificados en egoístas
y altruistas. La clasificación, sin embargo, no es bastante satisfactoria
cuando se aplica a los escritores; pues muchos Hedonistas combinan
el principio egoísta con el altruista. La distinción, sin embargo,
puede ser convenientemente aceptada en relación con los principios
que sustentan las diversas formas de la doctrina. La declaración de
que la felicidad es el propósito de la conducta de una vez suscita
la pregunta: la felicidad de quién? A esto el egoísmo responde:
la felicidad del agente; mientras el Hedonismo altruista replica: la
felicidad de todos los implicados, o, para usar una frase que es clásica
en la literatura de esta escuela, la mayor felicidad del mayor número.
Tal vez el único Hedonista egoísta auténtico es
Thomas Hobbes, si bien en muchos lugares Benthman también, se proclama
a sí mismo apóstol intransigente del egoísmo (ver EGOISMO),
mientras que en otras partes, así como J.S. Mill, se expande en el
altruismo. Las dificultades intrínsecas en la tarea de construir un
código adecuado de moral sobre el principio egoísta, junto con
la crítica destructiva que tales intentos encontraron, condujo a los
Hedonistas a sustituir la felicidad de todos los implicados por la
felicidad del individuo. El tránsito de una a la otra se trata de realizar
a través de un análisis psicológico que mostraría
que, por la operación de la ley de asociación de ideas, nosotros
llegamos a amar por su propio bien objetos que en primera instancia amamos
por un motivo egoísta. Esto es verdad en cierto grado, pero los casos
en los que puede ocurrir caen muy cerca del campo que el principio tendría
que cubrir para justificar la teoría. Además, adoptando la felicidad
de otros como el objetivo, el Hedonista pierde la única apariencia
de prueba que tenía para ofrecer en apoyo de su primera discusión,
que la felicidad es el fin, esto es, que todo hombre desea felicidad y no
puede desear nada más; por desgracia es evidente que no todo el mundo
desea la felicidad de todos los demás. Otra modificación fue
introducida para dar respuesta a la crítica de que, si el placer es
el estándar del bien y el mal, la complacencia sensual es justo tan
buena como la forma más noble de auto-sacrificio. Los Hedonistas,
o por lo menos algunos de ellos, respondieron que no solamente debe tenerse
en cuenta la cantidad de placer sino también la calidad. Hay placeres
superiores y placeres inferiores; y los superiores son más deseables
que los inferiores; por lo tanto, el comportamiento que aspira a lo superior
es el mejor. Pero si los placeres han de dividirse así en superiores
e inferiores, sin tener en cuenta la cantidad, la norma hedonística
es, por el mismo hecho, desplazada, y alguna otra escala superior de evaluación
moral se requiere o se sobreentiende. La norma subjetiva, sentimiento placentero,
es mandada a retirarse a favor de alguna norma objetiva anónima que
dicte lo que el agente debe perseguir. Este es el suicidio del Hedonismo.
Otros defensores del sistema, contrario a su principio inicial, han introducido
un impulso altruista primario, coordinado con y controlando al egoísta
como un resorte de acción.
-CRITICA
Los errores fundamentales del Hedonismo y las principales objeciones
incontestables a la teoría pueden resumirse brevemente como sigue:
(1) Se apoya en un falso análisis psicológico; tendencia, apetito,
propósito, y bien están fijos en la naturaleza con anterioridad
al sentimiento placentero. El placer depende de la obtención de algún
bien que es anterior a, y causante de, el placer resultante de su adquisición.
La alegría o placer que acompañan al buen comportamiento es
una consecuencia, no un constituyente, de la calidad moral de la acción.
(2) Falsamente supone que el placer es el único motivo de la acción.
Esta opinión se sustenta en la falacia de que lo placentero y lo deseable
son términos intercambiables.
(3) Aún si se admitiera que el placer y el dolor constituyen el estándar
del bien y del mal, este estándar sería completamente impracticable.
Los placeres no son conmensurables unos con otros, ni con los dolores; además
ninguna mente humana puede calcular la cantidad de placer y dolor que resultarían
de una actividad determinada. Esta tarea es imposible aún cuando solamente
vaya a ser tenido en cuenta el placer del agente. Cuando se van a medir el
placer y el dolor de todos los implicados el propósito
se convierte en un disparate.
(4) El Hedonismo Egoísta reduce toda benevolencia, auto-sacrificio,
y amor del bien a simple egoísmo. Es imposible que el Hedonismo altruista
evada la misma consumación excepto a costo de la coherencia.
(5) Ningún código general de moralidad podría establecerse
sobre la base del placer. El placer es esencialmente sentimiento subjetivo,
y solamente el individuo es el juez competente de cuánto placer o dolor
le proporciona una forma de actuar. Lo que es más placentero para uno
puede serlo menos para otro. Por lo tanto, en terrenos hedonísticos,
es evidente que no podría existir permanente y universalmente una línea
divisoria válida entre el bien y el mal.
(6) El Hedonismo no tiene terreno para la obligación moral,
ni sanción por responsabilidad. Si yo debo buscar mi propia felicidad,
y si el comportamiento que lleva a la felicidad está correcto, el peor
reproche que se me puede hacer, sin importar en qué pueda basarse mi
conducta, es que Yo he hecho una elección imprudente.
Los Hedonistas se han apropiado del término felicidad como un equivalente a la totalidad del sentimiento placentero o agradable. La misma palabra se emplea como la traducción Inglesa del término Latino beatitudo y del Griego eudaimonía, que significan un concepto bastante diferente del hedonista. La idea Aristoteliana es traducida más correctamente al Inglés por el término bien-estar. Este significa el estado de perfección en que se constituye el hombre cuando ejercita su facultad más elevada, en su función más elevada, sobre su bien más elevado. A causa de que fallan para dar la debida atención a esta distinción, algunos escritores incluyen eudæonism entre los sistemas hedonistas. El Hedonismo algunas veces reclama el crédito de mucho esfuerzo benéfico en la reforma social en Inglaterra que ha sido promovida por Utilitaristas declarados; y en todas partes los movimientos popularmente designados como altruismo son señalados como monumentos al valor práctico del principio hedonista el mayor bien del mayor número. Pero debe observarse que este principio puede tener otra génesis y otro papel qué jugar en la ética diferentes a las atribuidas por el Hedonismo. Además, como señalaba Green, los Utilitaristas lo anexaron ilógicamente, y los frutos que trajo en su actividad política deben acreditársele en su carácter democrático antes que en el hedonístico.
JAMES J. FOX
Transcrito por Rick McCarty
Traducido por Daniel Reyes V.
Galería Sexi de Fotografía Sensual
Relatos Eróticos en Blanco y Negro
Postal de Felicitación con Efecto Sonrientedor
Crismas Ateo y Atemporal para regalar durante todo el año
Acerca de Esas Cosas que No Enseñan en el Cole
Ciencia, Historia, Filosofía y Fotografía en Blanco y Negro
Galerías de Fotografía Artística de Alto Contenido
Búsqueda Rápida con el Motor de Google
Búsqueda personalizada
|