Entre las curiosidades del mercado el vendedor de ungüentos como poción
de salamandra, pócima del amor, lociones para lesiones, estractos de
tortuga, erizo, escorpión... Cada frasco se presenta con su bicho atado
al tapón y son de utilidad variada, casi siempre medicinal. También
tenía gran variedad de condimentos para cocina que se venden al peso
expuestos sobre la mesa en montones piramidales de colores, como un decorado.
Estos puestos le dan al mercadillo otro punto de belleza.
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